Una actividad de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología. / Fecyt
“Por favor, dígame si es verdadera o falsa esta afirmación: cuando
una persona come una fruta modificada genéticamente, sus genes también
pueden modificarse”. Esta pregunta, cuya respuesta es un rotundo no, se
le hizo a 6.355 personas en sus domicilios en España entre noviembre y
diciembre de 2014. Un 62,3% acertó al decir que era falsa, sin apenas
diferencias entre hombres y mujeres. La brecha se produjo por edades:
casi el 74% de los jóvenes entre 15 y 24 años respondió de manera
correcta, frente al 64% de sus padres (en la franja de 45 a 54 años) y
al 43% de sus abuelos (65 años o más).

